La familia Longarela y los comienzos de la Panadería “La Norma”.

La historia de los Longarela comienza en Galicia hacia principios de siglo XX y en la Argentina está asociada a la, hasta hoy existente y conocida panadería y confitería “La Norma”.

El negocio fue adquirido por José Manuel Longarela en el año 1948 bajo la forma de una sociedad junto a otro inmigrante de origen gallego, aunque lleva el nombre de la hija de su antiguo propietario ya que hasta el día de hoy es una tradición en el gremio panadero conservar su nombre original.

La elección de la Argentina para radicarse se debía a que el país ofrecía posibilidades de progreso económico, pero también, colaboraba en ello la existencia de una comunidad gallega ya conformada y Vicente López no era la excepción. La inmigración gallega de principios y fines de siglo XIX hacia nuestro país fue tan importante que se llamó a Buenos Aires la “quinta provincia gallega”. La comunidad fue indispensable para los inicios de José Manuel y de “La Norma” no solo como un ámbito de sociabilidad sino también como fuente de mano de obra. De allí, fueron sus primeros trabajadores aunque el trabajo era mayoritariamente familiar y se hacía con un enorme esfuerzo y dedicación. Las jornadas laborales eran extensísimas.

A lo largo de los años, Manuel desarrollaría un saber especializado haciendo panificados de primer nivel y diversificando sus productos. La administración de “La Norma” hoy es continuada por su hijo Manuel, su  esposa Tita y el hijo de ambos, Marcelo.

Para conocer más acerca de estas historias entrá a: http://www.vicentelopez.gov.ar/archivohistorico/

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