Conclusiones del informe  del  Centro de Economía Política Argentina (CEPA).

* La política previsional adoptada, desde diciembre 2023, ha constado de distintas aristas, todas con carácter regresivo, con la pérdida del poder adquisitivo de los haberes tras la aceleración inflacionaria, su consolidación a través del DNU 274/2024 y la licuación de los bonos a las jubilaciones mínimas.

* Milei modificó la fórmula previsional, atando los haberes a la inflación, y derogó la Ley 27.609 vigente desde 2021. Si bien la fórmula atada a IPC permitió recuperar parte del terreno perdido en el primer trimestre de 2024, a esta altura podemos concluir que la fórmula anterior, sostenida en el tiempo, hubiera sido superadora para los haberes jubilatorios, y se la eliminó intencionalmente antes de que se produjeran las mejoras vinculadas a la temporalidad de su aplicación.

* Los aumentos por la fórmula anterior hubieran sido superiores a los efectivamente otorgados. Con la fórmula de Milei, la jubilación mínima (sin bono) se ubica en $340.886, mientras que de haber continuado la fórmula anterior se ubicaría en $434.279 (27,4% por encima).

* Paralelamente, desde marzo de 2024, el bono compensatorio que recibía el 70% de los jubilados fue congelado en $70.000, licuando mes a mes su capacidad de compra. De haberse actualizado en la misma proporción, el bono debería haber sido en diciembre de 2025 de $177.485, es decir, más del doble (+$107.485) de lo actual.

* En el trimestre octubre-diciembre de 2025, el poder de compra de las jubilaciones que no perciben bono se ubica 2,3% por debajo del último trimestre de la gestión anterior, mientras que las jubilaciones con bono se encuentran 16,8% por debajo.

* Al atar las jubilaciones al IPC, éstas no perderán poder adquisitivo pero tampoco podrán recuperar. Por el contrario, la Ley sancionada por el Congreso y vetada por el Ejecutivo incluía: una recomposición por única vez de 7,2% para todos los haberes, un haber mínimo equivalente al 109% de la CBT de un adulto, y una cláusula gatillo una vez al año (en marzo)

* Del mismo modo, la ley aprobada en julio de 2025 y vetada por Milei incluía: un aumento excepcional de 7,2% que completaba la inflación de enero 2024, la actualización del bono previsional a $110.000 con ajuste posterior por inflación, la prórroga por dos años de la moratoria previsional, y la mejora de la PUAM permitiendo acceso a los 60 años para mujeres y compatibilidad con empleo registrado y pensión por viudez.

* En marzo de 2025 finalizó la vigencia de la moratoria previsional, y tal como había anticipado el Poder Ejecutivo, no se prorrogó. Esto implica que 9 de cada 10 mujeres y 8 de cada 10 varones en edad de jubilarse, deberán conformarse con una PUAM, equivalente al 80% de la jubilación mínima y no pensionable.