Todos los medios repitieron la frase del intendente de San Fernando, Juan Andreotti tras el cierre de FATE. "Hoy es un día muy triste para nuestra ciudad", dijo, por el cierre de la histórica planta, que cerró tras más de 80 años. No es para menos, son 920 trabajadores afectados, de los cuales 300 son vecinos de San Fernando.

El Municipio pidió una solución en la conciliación obligatoria.

La empresa FATE, que estaba en San Fernando desde hace más de 80 años, era todo un símbolo para la zona. El intendente Juan Andreotti cuestionó además las políticas del Gobierno nacional, que aclaró que no compartía: “Llevan a cada individuo a arreglárselas como pueda. Hay falta de cuidado con la industria nacional, apertura indiscriminada de importaciones y bajo consumo. No solo afecta al empresario y a los trabajadores, sino que afecta a toda nuestra comunidad”.

Al señalar que esas familias consumían en la ciudad y que proveedores locales abastecían a la empresa, explicó: “Cuando no se cuida la industria nacional no se cuida a los 180.000 vecinos de San Fernando. Podemos tener buenos servicios porque tenemos una industria fuerte”.

La tristeza de los empleados de la empresa, el miércoles al ser recibidos por un cartel junto al ingreso. “Fate S.A.I.C.I. comunica que, a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial”, era muestra de la crisis que atravesará a sus familias y al municipio mismo ante la situación.

Fate menciona “cambios en las condiciones de mercado”, debido a la apertura de importaciones, algo que se preveía, al conocerse el constante aumento de las importaciones de neumáticos, y la consecuente baja de precios medidos en dólares.

A esta situación se suma el proyecto de ley aprobado del presidente Milei, que permite extender la jornada laboral a 12 horas (como en el siglo pasado), abarata los despidos, vuelve optativo el pago de las horas extras y reduce el derecho a huelga, entre muchas medidas (como la ¡baja del salario por accidente o enfermedad!), muy perjudiciales para los trabajadores.

La empresa Fate (única fabricante argentina de neumáticos), nacida en los años 40, es propiedad de la familia Madanes Quintanilla y actualmente está conducida por Javier Madanes Quintanilla, hijo y sobrino de los fundadores. El empresario es también dueño de Aluar, única fabricante de aluminio de Argentina.

La Unión Industrial Argentina (UIA), expresó en un comunicado su “gran preocupación” por la noticia y apuntó contra la competencia internacional. Según detalló, la industria acumula una pérdida de casi 65.000 trabajadores (-5,4%) en los últimos dos años.

Los observadores se preguntan hasta cuándo se podrá sostener una política basada en el cese de la actividad productiva, en la importación y en el deterioro del nivel de vida de la población.