Nuevas opciones para la lucha contra la obesidad: Federación Argentina de Cardiología. 

La obesidad no solo representa un problema de salud, sino también una preocupación creciente desde el punto de vista económico por los costos que esta patología conlleva. Con proyecciones que indican que la población con obesidad podría duplicarse hacia 2030, la Organización Mundial de la Salud (OMS) elaboró una serie de directrices sobre la utilización de estos fármacos.

“La obesidad es una nueva pandemia sobre la cual debemos poner el foco. No solo hay cada vez más personas adultas con obesidad, sino que también debemos considerar que afecta a niños y adolescentes”, señala el Dr. Gustavo Alcalá (MP 2163), cardiólogo integrante de la Federación Argentina de Cardiología (FAC).

En los últimos años surgieron distintos fármacos para el tratamiento de la obesidad. A pedido de los Estados Miembros —entre ellos Argentina— la OMS evaluó y emitió recomendaciones sobre los agonistas del receptor GLP-1, que reducen la glucemia, favorecen la pérdida de peso, disminuyen el riesgo de complicaciones cardíacas y renales e incluso pueden reducir la mortalidad prematura en personas con diabetes tipo 2.

Las directrices se refieren específicamente a tres principios activos indicados para el tratamiento prolongado de la obesidad en adultos: liraglutida, semaglutida y tirzepatida.


En línea con lo indicado por la OMS, desde la FAC se recomienda de manera condicional su uso en adultos con obesidad, como parte de un enfoque integral que incluya alimentación saludable, actividad física y terapia conductual.