Según el Centro de Economía Política Argentina, la austeridad puede paralizar.

La falsa economía de ahorrar en infraestructura

El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) señala que se conocieron los sobres económicos de la importación de GNL para el próximo invierno. El costo total de traer 20 barcos de gas licuado asciende a 1.210 millones de dólares. Esta cifra incluye 990 millones por el gas (estimado a un precio internacional TTF de 22 dólares por MMBTU) y 220,95 millones en comisiones (o fee) de comercialización (4,5 dólares por MMBTU).

El sobreprecio frente a alternativas más económicas es impactante. En comparación con el precio del Plan Gas de la gestión anterior (3,55 dólares por MMBTU), el costo extra alcanza los 1.032 millones de dólares. Así, la crisis geopolítica internacional sumada a la falta de infraestructura propia genera un sobrecosto de aproximadamente 1.200 millones de dólares para una única operación de 20 barcos.

Frente a este escenario, la estrategia del gobierno anterior apuntaba a reemplazar las importaciones con gas local mediante dos obras clave: el Gasoducto Perito Moreno (etapa 2), con una inversión de 700 millones de dólares, y la Reversión del Gasoducto Norte, que requería otros 710 millones. La inversión total para finalizar ambos proyectos era de 1.410 millones de dólares.

Ese monto se habría amortizado en menos de dos años. Si las obras se hubieran completado a tiempo, el Estado ya estaría generando un ahorro neto significativo, en lugar de afrontar la abultada factura actual por importaciones. La conclusión es clara: no hacer la infraestructura necesaria termina siendo más caro que construirla.

Gas: otra vez importaciones desde Bolivia
Con la llegada de los primeros fríos, volvieron a ingresar 1,5 millones de m³ diarios de gas boliviano para abastecer la generación térmica del norte. La causa: las obras de reversión del Gasoducto Norte siguen inconclusas.
Faltan terminar cuatro plantas compresoras (dos en Córdoba, una en Santiago del Estero y otra en Salta) cuyos avances oscilan entre el 35% y el 75%. La constructora Esuco abandonó los trabajos a fines de 2025 por falta de pago, y las tareas permanecen paralizadas. Mientras tanto, un dato curioso: se exportan 150 mil m³/día a Bolivia por Madrejones con destino Brasil.