El miércoles 12 de agosto, en el marco del Día Internacional de las Cooperativas, se llevó a cabo una jornada especial, en la Filial 149 Olivos de Banco Credicoop, que reunió a representantes del movimiento cooperativo para reflexionar sobre el papel que estas organizaciones tienen frente a los desafíos que atraviesan nuestras sociedades.

La jornada, realizada en la Filial de Olivos, estuvo a cargo del gerente de la entidad, Martín Mastroianni, y fue trasmitida en vivo para todas las filiales de Banco Credicoop del país, con la participación de Carlos Heller, presidente de Banco Credicoop; Juan Carlos Junio, presidente del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC); y Ariel Guarco, presidente de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) y de Cooperar.

En el encuentro realizado bajo el lema “Las cooperativas como constructoras de paz”, se destacó que el cooperativismo constituye mucho más que una forma de organización económica. Se trata, explicaron, de una manera de construir comunidad, promover la participación y generar condiciones de mayor igualdad.

Uno de los conceptos centrales planteados durante el encuentro fue que, frente a desafíos que hoy tienen una dimensión global, las respuestas comienzan a construirse localmente, desde cada cooperativa, cada espacio de trabajo y cada compromiso cotidiano.

Frente a sociedades donde muchas veces se profundizan las divisiones y se pierde la capacidad de diálogo, el cooperativismo propone un modelo basado en la solidaridad, la participación y la búsqueda de objetivos comunes. El actual escenario internacional, atravesado por conflictos, desigualdades y crecientes niveles de confrontación, vuelve especialmente significativo el papel del movimiento cooperativo.

Esta construcción de paz, se señaló durante la jornada, no debe entenderse únicamente como la ausencia de conflictos. También implica generar igualdad de oportunidades, fortalecer los vínculos comunitarios y garantizar que las personas puedan desarrollarse en condiciones más equitativas.

Desde esta perspectiva, las cooperativas tienen un rol fundamental: son espacios donde las personas pueden organizarse colectivamente, tomar decisiones y trabajar por una realidad diferente. Por lo tanto, se consideró con acierto que una comunidad con mayores niveles de igualdad y con posibilidades de desarrollo para todos es también una comunidad con menores niveles de tensión y mayores condiciones para la convivencia.

El encuentro realizado en Olivos permitió poner en valor la vigencia del cooperativismo como herramienta de transformación social. Por algo el movimiento, desde hace décadas, sostiene que la economía puede estar al servicio de las personas y que el desarrollo colectivo puede construirse a partir de la participación y la solidaridad.