Un evento inesperado que, en lo general, ocurre fuera del ámbito hospitalario.

En el marco de la Semana de Concientización y Prevención de la Muerte Súbita, que se conmemora del 21 al 27 de agosto, la Federación Argentina de Cardiología (FAC), impulsa acciones destinadas a acercar herramientas de prevención a toda la población.

 

Frente a una persona que pierde súbitamente la conciencia y no respira normalmente, reconocer lo que está ocurriendo, pedir ayuda, iniciar RCP y acceder rápidamente a un desfibrilador externo automático (DEA) pueden cambiar el desenlace.

 

“Cuando hablamos de prevención de la muerte súbita, no hablamos solamente de disponer de un DEA. Una comunidad preparada es aquella que sabe reconocer una emergencia, pedir ayuda y comenzar a actuar mientras llega el sistema de emergencias. Incorporar estos conocimientos desde la escuela permite que formen parte de la vida cotidiana”, señala el Inst. Univ. Marcelo Filiberti, secretario técnico de la Secretaría de la Red Nacional de RCP y Prevención de Muerte Súbita de FAC.

 

Esta mirada forma parte también del Programa Nacional Escuelas Cardiosaludables FAC, que durante 2026 acerca educación cardiovascular a instituciones educativas de todo el país. En los niveles inicial y primario se trabaja fundamentalmente sobre el reconocimiento de una emergencia y el pedido de ayuda; mientras que en el nivel secundario se incorporan contenidos y actividades vinculadas a RCP y DEA.

 

Aprender a reconocer una emergencia, pedir ayuda y actuar también es una forma de cuidar la vida.